Durante muchos años sentí que había algo raro en mí.
Me costaba encajar, mostrarme y sentirme suficiente siendo quien era.
Con el tiempo entendí algo:
El problema nunca fue ser diferente… el problema fue intentar parecerme a personas con las que nunca me identifiqué.
De ahí nace el Método Cisne.
Una filosofía inspirada en la historia del patito feo, pero vista desde otro lugar: